Qué es el divorcio notarial

El divorcio notarial es la posibilidad de que los cónyuges puedan disolver el matrimonio de manera amistosa (o bien separarse) a través de una notaría firmando una escritura pública de separación o divorcio, si bien no pueden existirmenores de edad o con la capacidad modificada judicialmente (discapacitados). 

En la escritura de divorcio  las partes expresan de su voluntad inequívoca de divorciarse incluyendo el documento esencial del divorcio notarial que es el convenio regulador. 

Las partes pueden decidir el notario siempre que éste se encuentre en la localidad del último domicilio conyugal o bien de la residencia habitual de uno de los cónyuges.

No se puede delegar la firma del divorcio ante el notario, pues se trata de un acto personal. Es más fácil la delegación a través de poder cuando se solicita a través del juzgado de familia o de primera instancia.

El letrado es obligatorio según art. 82 CC, y el art. 54.2 de la Ley del Notariado, añade “2. Los cónyuges deberán estar asistidos en el otorgamiento de la escritura pública de Letrado en ejercicio.”.

Su presencia se justifica por tres razones, en primer lugar por el asesoramiento que se debe ofrecer antes y durante la firma de la escritura de divorcio, en segundo lugar porque debe redactar el convenio regulador que se incorpora a la escritura pública, y en tercer lugar porque debe firmar también junto con los cónyuges y el notario.

El Notario puede valorar el contenido de los acuerdos y según el 90.2. del Código Civil  “Cuando los cónyuges formalizasen los acuerdos ante el Secretario judicial o Notario y éstos considerasen que, a su juicio, alguno de ellos pudiera ser dañoso o gravemente perjudicial para uno de los cónyuges o para los hijos mayores o menores emancipados afectados, lo advertirán a los otorgantes y darán por terminado el expediente. En este caso, los cónyuges sólo podrán acudir ante el Juez para la aprobación de la propuesta de convenio regulador.”

Si existen hijos mayores o emancipados, deben acudir a firmar a la notaría el divorcio de sus padres y dar el consentimiento “respecto de las medidas que les afecten por carecer de ingresos propios y convivir en el domicilio familiar.” (art 82 CC).

Si no lo hacen no hay aprobación de convenio regulador ni tampoco divorcio notarial. No obstante, los hijos pueden estar apoderados pues la ley no obliga que estén presentes en la firma.

Una vez firmado el art. 61 de la Ley del Registro Civil dice que se enviarápor medios electrónicos al Registro Civil, pero esto, a día de hoy es una entelequia, pues no existen dichos medios, por lo que se envía una copia de la escritura en papel. 

 

Deja un comentario